Autor del artículo

Pedro Luís Huerta
ペドロ・ルイス・ウエルタ
バジャドリード大学卒。美術史専攻。  1990年より、アギラール・デ・カンポ(スペイン、パレンシア)の、サンタ・マリア・ラ・レアル財団ロマネスク研究センター勤務。 ロマネスク百科事典カスティージャ・イ・レオン編、編纂チームメンバーとして同地方にある四百以上のロマネスク遺産についての研究を行う。  専門誌、学会紀要等に、中世美術について、約40の研究論文を発表。  その他、スペイン国営放送(TVE)のTVシリーズ、『Las claves del Rómanico』のコンサルタント兼ドキュメンタリストを務め、現在では同TVEのシリーズ『La luz y el misterio de las catedrales』のコンサルタント兼ドキュメンタリストでもある。  現在、イベリア半島のロマネスク百科事典とサンタ・マリア・ラ・レアル財団サマーコースのコーディネーターとして活躍。

Licenciado en Historia del Arte por la Universidad de Valladolid. Desde 1990 desarrolla su trabajo en la Fundación Santa María la Real - Centro de Estudios del Románico de Aguilar de Campoo (Palencia, España), donde ha formado parte del equipo redactor de la Enciclopedia del Románico en Castilla y León, trabajando sobre más de 400 testimonios románicos de la región. Es autor de unos cuarenta artículos de investigación sobre arte medieval publicados en revistas especializadas, actas de congresos y obras de divulgación. Ha colaborado con TVE como asesor y documentalista de la serie Las Claves del Románico, presentada por José Mª Pérez “Peridis” y ahora hace lo propio con otra serie titulada La luz y el misterio de las catedrales que también emitirá TVE. Actualmente se ocupa de la coordinación técnica de la Enciclopedia del Románico en la Península Ibérica y de los cursos de verano de la Fundación Santa María la Real.

Segovia. Torre de San Esteban

Duratón. Pórtico de Ntra. Sra. de la Asunción

ROMÁNICO EN SEGOVIA:
LA BELLEZA DE UN ESTILO CERCANO

2010年5月

古代より様々な民族や文化が混じり合ったことにより、歴史芸術遺産の宝庫であるスペイン。
人々によって長い間守られてきたロマネスク様式の遺跡。城、城壁などに点々と残されています。
イベリア半島に点在するロマネスク様式の遺跡を集めた『Enciclopedia Romanico』(ロマネスク百科事典)の編纂を行うサンタ・マリア・ラ・レアル財団ロマネスク研究センターの ベドロ・ルイス・ウエルタ氏による、世界遺産の都市セゴビアのロマネスク遺跡の解説。

La conexión entre el románico y el sentir popular ha contribuido a la conservación de sus restos y la devoción que se mantiene por sus imágenes y espacios sagrados. También los castillos y murallas están salpicados de restos románicos. Su visita se hace indispensable en Segovia capital, ciudad Patrimonio de la Humanidad.

Siempre se ha considerado el románico como el primer gran estilo occidental cristiano que refleja el sentimiento espiritual de una época, explica la organización política, social y religiosa de un extenso territorio y pone de manifiesto el complejo entramado cultural y artístico de los siglos centrales de la Edad Media. Fiel reflejo son los diferentes monumentos y bienes culturales que pueblan el territorio de Castilla y León, que en este momento histórico tiene una intensa actividad fruto del proceso de formación de los reinos del norte de la Península Ibérica y de la ocupación y repoblación de sus campos, poblados, villas y ciudades.

La riqueza y variedad de estas manifestaciones románicas que abarcan cronológicamente desde el último cuarto del siglo XI hasta mediados del siglo XIII y que incluyen obras arquitectónicas, religiosas y civiles, escultura, pintura mural y artes suntuarias es notable.

En estas tierras situadas al sur del Duero el románico va unido a la creación de las parroquias. Éstas eran el primer estadio de la repoblación y en torno a ellas giraba la vida de las gentes del momento. Una vez conquistados los territorios se construían las iglesias y en torno a ellas se organizaban los barrios o parroquias pobladas por personas de la misma procedencia. Estos templos levantados entre finales del siglo XI y las primeras décadas del XIII se construyeron conforme al estilo imperante en toda Europa: el Románico. La parroquia estaba presente en el nacimiento, la vida y la muerte del feligrés. Allí se bautizaba, se casaba y era enterrado. Las campanas regían el quehacer cotidiano y en el atrio, o en la propia nave, podían resolverse asuntos de la comunidad. Hasta tal punto estaba unido lo sagrado y lo profano, que la mayor parte de las iglesias están dedicadas a santos de carne y hueso, santos tangibles, de quienes se recaba y espera ayuda y, cómo no, de la Virgen, en su calidad de madre protectora. Así, de más de trescientas cincuenta iglesias, un centenar y medio están dedicadas a santos, cerca del centenar a la Virgen, más de medio centenar a los apóstoles, a los santos 28 (en su mayor parte ermitas), a Cristo 10, a la Cruz 8, a la Santísima Trinidad 4 y al Espíritu Santo 1. Está bien claro que la mente del hombre de estas tierras era más práctica que especulativa.


Requijada. Ermita de la Virgen de las Vegas

El prototipo de iglesia románica de la provincia de Segovia es una construcción sencilla formada por una sola nave y un ábside semicircular, salvo en aquellos ejemplos, como los de la capital, que dispusieron de medios para levantar edificios de mayor envergadura. El ábside es la parte más noble y relevante porque es el centro donde se dirige la atención del fiel y se celebra la liturgia. Es habitualmente curvo y de sillería y está decorado según la capacidad del escultor.

Los muros se suelen rematar con una cornisa soportada por canecillos, que en el caso segoviano pueden alcanzar cierta exuberancia decorativa. El escultor se centra en ventanas y puertas utilizando desde un arco a numerosas arquivoltas.

Las galerías porticadas en el exterior son una seña de identidad de muchas iglesias segovianas. Se trata de un espacio con diferentes funciones, desde cementerio hasta zona de reunión. Normalmente se disponen en el lado sur pero hay ejemplos en la capital y en la provincia donde la galería se extiende también por los costados norte y occidental, como ocurre en las iglesias de San Millán y de San Martín, en la propia ciudad de Segovia.


Segovia. Iglesia de San Millán

El campanario es una estructura necesaria para convocar a las gentes. Algunos sirvieron de torre de vigía. En Segovia, el bellísimo y conocido campanario de San Esteban nos dice como a veces la arquitectura tiene una voluntad estética.

La pintura mural tuvo mucha proyección, conservándose ejemplos relevantes en los ábsides de la ermita de Santa Cruz de Maderuelo y de San Justo de Segovia, o en los zócalos de las residencias segovianas. La pintura es el acabado lógico de la escultura, pero no sólo de aquella de estricto carácter devocional, desde las imágenes sedentes de María hasta los relieves del ábside de Santiago de Turégano, sino también de los capiteles, de cuya existencia sabemos por el testimonio de los que vieron los del atrio norte de San Martín de Segovia.


Sepúlveda

En cuanto al románico civil, a finales del siglo XI se repoblaron Sepúlveda, Cuéllar y Segovia. En ellas residían el poder y la administración, eran asiento de artesanos, lugares de comercio y centros de colonización de amplios territorios. Contaban con las parroquias suficientes para atender las necesidades espirituales de los vecinos -y en el caso de Segovia con la Catedral- pero también con castillos y fortalezas para protección de aquellos, y por supuesto con viviendas y edificios comunales. En el caso de Segovia es particularmente interesante el barrio de las Canonjías, situado entre el Alcázar (donde se ubicó la catedral románica) y la catedral actual. Se trataba de una pequeña ciudad dentro de otra, pues tenía incluso sus propias puertas que se cerraban por la noche. Allí vivían los canónigos. Hoy se conservan en torno a unas treinta casas que forman uno de los conjuntos más interesantes del románico civil en toda Europa.

En definitiva, bajo un lenguaje común europeo manejado por tantas gentes, dispares de su nacimiento y cultura, bajo condiciones políticas y económicas tan distintas, en un medio geológico y geográfico muy diferente , pero unidas por una misma fe, ese lenguaje común puede adquirir peculiaridades que lo identifican con un área concreta pero que no alteran la esencia del mismo estilo. Así, el románico europeo tiene en Segovia un magnífico exponente.

Pedro Luís Huerta