Autor del artículo

Javier Fernández Sánchez
ハビエル・フェルナンデス・サンチェス
バルセロナ出身。バルセロナにてアジア研究の学位を取得後、神戸大学にて初期の日西関係についての調査研究に従事。現在は立命館大学にてスペイン語・スペイン文化を教えるとともに、関西カタルーニャセンターの顧問、日本スペイン文化経済交流センター エクステンションのカタルーニャ語講師、協力スタッフとしても活動している。

Barcelonés, licenciado en Estudios Asiáticos, estuvo investigando en la Universidad de Kobe las primeras relaciones entre España y Japón. Actualmente enseña cultura y lengua española en la Universidad Ritsumeikan. También es asesor de la junta directiva, colaborador y profesor de catalán en el Centro Catalán de Kansai – Extensión en Osaka.

Gaudí: Arquitectura y naturaleza.

2010年08月

 去る6月5日(日)、京都外国語大学でコンセプシオン・ペイグ氏による講演会「ガウディ:建築と自然」が行われました。
 今なおモダニズムの先駆者であり続けるガウディは、建築と「自然」の融合を試みました。彼は「自然に垂直なものはない」と主張し、なかでも「海」に関心を抱いたため、彼の建築作品には曲線や「海」をモチーフにしたものが多く見受けられます。
 講演では、ガウディが建築に取り入れた「自然」とその独特な彼の作品を中心に論じられました。

Paseando por las calles de Barcelona es casi inevitable encontrarse con grandes obras arquitectónicas del modernismo, obras que no pasan desapercibidas para nadie, ni siquiera para un barcelonés que las ha visto a diario. Y entre ellas, siempre acaban acaparando la atención los edificios de Antoni Gaudí.

El domingo 5 de junio, en una tarde lluviosa, pudimos disfrutar, en la Universidad de Estudios Extranjeros de Kioto (京都外国語大学), de la charla de la Dra. Concepción Peig, en la que nos descubrió algunos de los secretos que se esconden tras las obras del maestro catalán.
“Yo miro la naturaleza como aprendiz […] todo sale del gran libro de la naturaleza” con estas palabras de Antoni Gaudí empezaba la charla de la Dra. Peig; unas simples palabras que nos aproximan a entender mejor el mundo de Gaudí, su inspiración ―siguiendo las líneas del modernismo― que era la naturaleza. Para Gaudí, en la naturaleza podemos observar la perfecta convivencia entre función, forma y belleza; en la concha de un caracol, en las hojas, las ramas de los árboles, el mar, la tela de una araña…todo es fuente para la observación de Gaudí, de la cual tomará los modelos para sus creaciones.

A diferencia de otros arquitectos modernistas como Puig i Cadafalch o Domènech i Montaner, que ciertamente presentaban una arquitectura innovadora, pero con una decoración que correspondía a estilos anteriores que ellos integraban en sus obras, Gaudí buscaba un modelo totalmente integrado, dando una gran importancia a los factores antes mencionados de función, forma y belleza, integración que consigue a lo largo de un proceso en el cual lo más importante es la observación y la experimentación de la naturaleza, de la cual Gaudí extraerá esa unidad entre función, forma y belleza; además de una serie de innovaciones estructurales arquitectónicas.

Hay tres elementos principales que inciden en la aproximación de Gaudí a la naturaleza. El primero fue, sin duda, el movimiento modernista, sobre todo en su versión inglesa, “modern style”, que proponía la renovación de la temática tomando como punto de origen la naturaleza.
El segundo, su pasión por observar el mar. Se podría decir que Gaudí no era un “gran estudiante” y frecuentemente se escapaba de clase para ir al rompeolas, porque “el mar le enseñaba cosas más interesantes”. El mar con su ambiente fluido, profundo, rítmico y estructurado; un ambiente que Gaudí creía que debía tener la arquitectura, la del mar, como único elemento que representaba las tres dimensiones.
El tercer elemento que acerca a Gaudí a la naturaleza, es su deseo por superar los defectos de la arquitectura gótica, y busca las soluciones en la naturaleza, en el antes mencionado trinomio de función, forma y belleza.

Cuando en 1883, aceptó hacerse cargo de las obras de la Sagrada Família ―ya iniciadas por el arquitecto barcelonés Francisco de Paula― se trataba de un proyecto de estilo neogótico; una iglesia con tres naves y un ábside y, bajo el ábside, una cripta: un esquema totalmente alejado de lo que hoy conocemos como Sagrada Familia.
Cuando ya estaba construida la cripta del templo, tras el abandono de Francisco de Paula, Gaudí es propuesto como arquitecto para la obra, ya que tenía la habilidad de superar los problemas de una forma nueva y original. Inmerso en el proyecto de la Sagrada Familia se da cuenta de los defectos del estilo gótico. Los contrafuertes y arbotantes usados por los góticos para poder construir a grandes alturas no eran para nada de su agrado; “el gótico es como un hombre que necesita muletas para caminar”, decía. Gaudí defendía que en la naturaleza no se daban estos errores. Así, un proyecto que era gótico, y que continuó inicialmente como gótico, lentamente se fue transformando en lo que es actualmente; por ejemplo, las columnas góticas ideadas inicialmente para el interior de la nave de la Sagrada Familia junto con los capiteles se fueron transformando, hasta llegar a la forma actual; columnas que recuerdan árboles que con sus ramas sostienen la bóveda.

Debemos tener en cuenta que Gaudí originalmente recibió las influencias de los estilos arquitectónicos de la época como el gótico o influencias de estilo mudéjar, pero él quería crear una nueva arquitectura, donde las grandes estructuras se aguantaran por sí mismas. Con este objetivo, y con el proyecto de la Sagrada Familia en mente, fue experimentando en sus otras creaciones para solucionar los problemas que se le planteaban en ésta. Como en la construcción de la iglesia de la colonia Güell, de la cual solo se pudo completar la cripta, debido a la muerte del Conde Güell. El proyecto original era totalmente innovador, sin ningún muro recto y columnas inclinadas. En el interior de la cripta tenemos la impresión de que las columnas del pórtico se integran y se continúan con los pinos del bosque exterior; mientras la columna central es un gran “árbol” que sujeta la cripta, estructuras que luego trasladó Gaudí a la Sagrada Familia.

“Habéis olvidado las leyes naturales más elementales, una fuerza no es totalmente vertical”, “una columna vertical es inútil bajo el aspecto dinámico general del edificio, pero oblicua, se inscribe en el movimiento del conjunto y participa de él”. Estas palabras de Gaudí expresan perfectamente su concepto de la arquitectura, reclamando la naturalidad del movimiento y la fuerza; concepto que llevó a la práctica y que resulta evidente en las columnas del viaducto del Parque Güell. Usando un sistema funicular Gaudí diseñaba las curvas de las columnas, a partir del peso que estas debían soportar.
Gaudí usaba un sistema funicular para calcular las fuerzas, diseña la curva de las columnas a partir del peso que deberán soportar. Una curva que se continúa y se integra con la estructura de una forma natural. Gaudí también afirmaba que “las formas continuas son las formas perfectas”; palpable en una de sus obras más representativas, la Casa Milà, donde es imposible decir en qué momento termina la pared y donde empieza el techo, las estructuras se continúan, dando una armonía natural al conjunto, que al mismo tiempo da sensación de flexibilidad.

Estos conceptos de continuidad, flexibilidad y movimiento, están íntimamente relacionados con el imaginario de Gaudí, que tiene como base la naturaleza, donde nosotros podemos encontrar estos elementos. Así, en la arquitectura de Gaudí, son continuas las referencias naturales, no utilizadas hasta entonces en arquitectura. Se puede decir que su obra es una metáfora natural y en ella tiene un enorme peso el mar Mediterráneo. En la Casa Milà o en la Casa Batllò podemos ver multitud de imágenes que nos evocan el mar, es casi una “arquitectura líquida”, algo que Gaudí quería para Barcelona: una ciudad mediterránea. Buen ejemplo es la fachada de la Casa Batllò donde con un mosaico de vidrio en tonos fríos, vemos cientos de “burbujas” que ascienden por la fachada hacía el tejado, un tejado con imbricaciones ―interpretadas, erróneamente, muchas veces como las escamas de un dragón― que recuerdan la superficie del mar. Y en el interior descubrimos columnas, cuyas bases se desparraman al igual que una caída de agua, extendiéndose y expandiéndose por el suelo, y vidrieras interiores, con cristales trabajados de tal modo que cuando miramos al exterior tenemos la impresión de estar sumergidos en el agua. También encontramos el patio interior cubierto de cerámica azul, que combinado con las mamparas interiores, nos vuelve a sumergir de nuevo en el mundo marino.

De este modo, sumergidos en el mar de las imágenes gaudinianas, llegábamos al final del viaje que nos había propuesto la Dra. Peig para intentar comprender un poco más la obra de Antoni Gaudí y que hará que muchos de nosotros, a partir de ahora, miremos sus obras con otros ojos.

Javier Fernández Sánchez



Dra. Concepción Peig en la Universidad de Estudios Extranjeros de Kioto.