Especial Vargas Llosa

2011年8月

 6月24日(金)、京都外国語大学741番教室において、『第一回 日本におけるスペイン語フォーラム』が開催され、2010年ノーベル文学賞受賞作家のマリオ・バルガス=リョサ (Mario Vargas Llosa) 氏が記念講演を行った。
 その後、12号館教授会室においてバルガス=リョサ氏に京都外国語大学名誉博士号が授与された。

El pasado 24 de junio se celebró el primer Observatorio del Español, la primera edición de unas jornadas dedicadas a debatir en castellano sobre el mismo idioma. El premio Nobel, Mario Vargas Llosa, puso colofón al evento con una ponencia que invitaba a la reflexión.

La sala estaba llena hasta los topes. Más de trescientas personas esperaban la aparición del astro actual del español, a la espera de contagiarnos un poco de su genialidad. Allí estábamos estudiantes, profesores, doctores y curiosos, hermanados, más que nunca, por una única lengua, el español.

El premiado nos deleitó con su talante pedagógico. Analizó el porqué y el cómo novelistas destacados se han ganado audiencia mundial, mientras que otros, aun talentosos, no han salido de su ámbito local. El éxito, según Vargas Llosa, de un escritor que quiere llegar al gran público se encuentra en evitar el uso de regionalismos en sus novelas; es decir, el uso de palabras y expresiones que solo tienen sentido auténtico en la región de procedencia. El autor debería usar expresiones estándar y no convertir la novela en una fiesta de palabras donde la forma y el ritmo en sí mismos son más importantes que el contenido. Nos dio numerosos ejemplos donde el escritor transforma su novela en poesía descuidando el contenido. La consecuencia es la desconexión con el lector y así, la incomprensión de la novela.

El Nobel nos relató cómo llegó a esta reflexión y la dificultad que entraña el tener a personajes con nombre y residencia hablando sin los términos propios de su lugar de procedencia. De ahí se puede deducir su genialidad y el gran logro del reconocimiento internacional. ¿Se puede usted imaginar una novela sobre un personaje natural de Osaka que, aun no expresándose en su dialecto, se entienda que es de Kansai? Sin duda, solo un genio sería capaz de conseguirlo.

La ponencia terminó con un pequeño homenaje a su figura. Fue un auténtico lujo ver en vivo a Mario Vargas Llosa y le esperamos de nuevo en Kioto.

José Luis Vilardell




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